¿Qué pasa con los ciudadanos durante las fiestas?: 1.496 riñas en 4 días de Carnaval
De esa cifra, 1.127 fueron atendidas en Barranquilla; 369 en municipios del área metropolitana, y 51 casos más se reportaron en municipios del Atlántico. Conozca la opinión de expertos.
Un factor que se ha ido caracterizado en la época de Carnaval es la cantidad de riñas y homicidios que se presentan en los diferentes barrios populares de Barranquilla y su área metropolitana.
Videos que se han viralizado en redes sociales muestran las riñas a puños y con armas blancas en los diferentes eventos realizados durante las carnestolendas.
En su mayoría los casos de intolerancia se presentan en las afueras donde se organizan bailes, verbenas o casetas, donde no hay ninguna clase de control.
En la línea 123 de la Policía, durante los cuatro días de Carnaval, fueron reportadas 1.496 riñas, de las cuales 369 se presentaron en municipios del área metropolitana y 1.127 en Barranquilla.
Frente a 2025, hubo una reducción de 520 casos con una variación de -26 % cuando el año anterior hubo 2.016, según el reporte oficial.
En cambio, en el área metropolitana, sin contar a Barranquilla, se presentó la mayor reducción pasando de 512 a 369 casos, con 143 riñas menos, equivalente a una disminución del -28%.
Aunque hubo una disminución de los casos, registrados en la línea 123, no deja de ser preocupante el grado de exaltación de los ciudadanos durante estos días que deberían estar embriagados de alegría y sin peleas.
Asimismo, las autoridades reportaron el número de personas trasladadas a la UCJ ante el grado de exaltación que registraban.
“Durante los días de carnavales (sábado a martes) del 2026 se presentaron 375 traslados a la UCJ, esto refleja un aumento del 11%, ya que para el mismo periodo del año anterior fueron 339”, reveló estadísticas que maneja el Distrito de Barranquilla.
Detalló que “el domingo con el 29% fue el día de mayor traslado a la UCJ en 2026, mientras que para el año anterior fue el martes. El 93% de los traslados fueron hombres”.
Además, explicó que “el mayor motivo de traslado para ambos periodos fue “peligro de ser agredido” con una participación del 49% en 2026 y 50% en 2025”.

Riñas durante carnavales en Atlántico disminuyeron más de la mitad en 2026
Un balance entregado por la Policía de Atlántico evidenció una significativa reducción en los requerimientos ciudadanos por riñas durante la temporada de carnavales en los 18 municipios del departamento.
Mientras en los carnavales de 2025 se registraron 116 llamadas relacionadas con riña, en las festividades de 2026 la cifra bajó a 51 casos, lo que equivale a una disminución del 56 % en las solicitudes de atención por situaciones de orden público.
Del total de casos atendidos este año, las autoridades impusieron 20 comparendos por comportamientos contrarios a la convivencia, en aplicación de la normatividad vigente.
Los reportes por riñas se concentraron principalmente en: Sabanalarga: 20 casos, Baranoa: 11 casos, Sabanagrande: 4 casos, Polonuevo: 3 casos, Santo Tomás: 3 casos, Luruaco: 2 casos, Palmar de Varela: 2 casos, Manatí: 1 caso, Tubará: 1 caso, Ponedera: 1 caso, Repelón: 1 caso, Candelaria: 1 caso y Campo de la Cruz: 1 caso respectivamente.
Las autoridades señalaron que estos resultados responden a los planes de prevención y control desplegados antes y durante las festividades.
Más de 6.800 personas impactadas con jornadas educativas
En lo corrido de 2026, el Grupo de Despliegue de Gestión Comunitaria ha desarrollado 581 jornadas educativas, alcanzando a 6.837 ciudadanos en distintos municipios del departamento.
“Estas actividades han estado enfocadas en la prevención de lesiones personales y en la promoción de la cultura del respeto y la tolerancia, fomentando el diálogo como herramienta fundamental para la solución de conflictos”, dijo la Institución Armada.
La Policía reiteró su llamado a la comunidad para resolver las diferencias de manera pacífica, fortalecer la convivencia y construir entornos seguros durante las celebraciones y en la cotidianidad.
Homicidios
Según estadísticas de las autoridades, los homicidios tuvieron un crecimiento del 100% si se tiene en cuenta lo que pasó en 2025. En los municipios fueron tres en Soledad, uno en Malambo, uno en Luruaco y otro en Sabanagrande.
Solo en la capital del Atlántico se presentaron 13 homicidios: nueve el sábado, uno el domingo, uno el lunes y dos el Martes de Carnaval.
En comparación con el 2025, hubo un aumento significativo, teniendo en cuenta que el año anterior solo se registraron 6 crímenes.
En el 2026, el 100 % de los homicidios se presentaron bajo la modalidad de sicariato; mientras que el 2025, el 67 % bajo esa misma modalidad, y el 33 % restante bajo la modalidad de riñas, según cifras del Distrito y la Policía Metropolitana.
Asimismo, indicó que el 46 % de las víctimas mortales (6) en 2026 registraban anotaciones judiciales por tráfico de estupefacientes, porte de armas, hurto calificado, homicidio y concierto para delinquir.
En cuanto a riñas reportadas a la línea 123 de la Policía, durante los 4 días de Carnaval, hubo 1.496 (de las cuales 369 pertenecientes a municipios del área metropolitana excluyendo a Barranquilla y 1.127 solo en la ciudad).

“No nos entendemos como sociedad”
Matilde Eljach, socióloga, doctora en Antropología y docente investigadora en la Universidad Simón Bolívar, indicó que las riñas en Barranquilla se presentan por varias causas, como la pérdida del sentido del valor de la vida o el sentido de vivir en sociedad.
"Por cualquier cosa la gente explota y lo hace de forma violenta, sin dimensionar lo que implica agredir, quitar la vida o herir a otro ser humano", explicó Eljach.
Argumentó que los valores de la sociedad se han ido perdiendo, puesto que se ha "entronizado" una cultura cimentada en el individualismo y en el hedonismo.
"No se piensa más allá de la satisfacción, el deseo o el placer inmediato", destacó la socióloga, quien recalcó que la cultura del facilismo y del inmediatismo se está imponiendo.
Es por eso que "si no se puede lograr lo deseado, hay que conseguirlo a como dé lugar, incluso con la violencia".
Por eso la invitación que Eljach hizo es que se piense el Carnaval no solo desde el disfrute, sino desde la cultura de las artes y de las humanidades, para "entendernos como seres sociales y como seres humanos".
“El Carnaval no crea la violencia, sino que la pone en escena”
Para Paula Urdaneta, psicoanalista y psicóloga clínica, es paradójico que junto a la alegría del Carnaval aparezcan agresiones y estallidos de violencia.
Sostuvo que la sociedad normalmente vive con normativas y jerarquías que la orienta a comportarse, sin embargo, en tiempos de fiesta como el Carnaval, generalmente estos límites tienden a flexibilizarse y a celebrarse en “exceso”.
“Para Sigmund Freud, la cultura se sostiene sobre la renuncia pulsional. La vida en comunidad exige contener nuestros impulsos, entre ellos la agresividad. El orden social funciona entonces como un dique, como algo que contiene esos impulsos. Cuando estos diques se flexibilizan, como ocurre simbólicamente en el Carnaval, la agresividad estructural encuentra entonces vías más directas de expresión”, explicó.
Enfatizó que no es la fiesta la que produce la violencia, sino la que reduce por un tiempo las barreras que la contienen.
Por otro lado, precisó que en la multitud el sujeto se transforma. Es decir, que cuando se está grupo, la responsabilidad individual se diluye y favorece el contagio “emocional, el júbilo, la alegría”.
“La excitación compartida, el anonimato —que es posible con los disfraces y las máscaras — y el consumo de alcohol, todo esto puede intensificar esta desinhibición. Lo que en la soledad de nuestras casas o en familia sería impensable, en grupo puede volverse posible”, anotó.
Urdaneta señaló que la paradoja está en que el Carnaval puede reunir en un mismo escenario la vida, la fiesta, el conflicto, el encuentro, la rivalidad y la muerte.
Indicó que la fiesta no crea la violencia, sino que la pone en escena. Asimismo, dijo que la cultura es un delicado equilibrio entre el deseo y sus límites.
“El Carnaval no produce la violencia, más bien revela algo estructural, algo de la estructura humana. Revela que la agresividad es constitutiva del sujeto, que la cultura la contiene mediante la ley y que, cuando la ley se flexibiliza colectivamente, la pulsión se puede desbordar. El goce sin límite tiende a volverse violento”, puntualizó.
Este fenómeno social no solo se presenta en el pre y Carnaval. Los días a celebrar, Día de la Madre y Día del Padre, también son fechas donde se reportan muchas riñas, incluso entre familiares y delante de sus seres queridos.
Una buena reflexión para las autoridades civiles y policivas, con el fin de implementar medidas de control para evitar tanto desborde y violencia.